29 de agosto de 2025
Pescadores artesanales de El Quisco capturan Pez Dragón de profundidad y lo donan para investigación científica
La Fundación Relicto informó que el ejemplar pasará a formar parte de sus colecciones educativas, aportando al conocimiento científico y a la divulgación sobre la biodiversidad de las profundidades marinas.

Un inusual hallazgo sorprendió a los pescadores artesanales de la caleta de El Quisco, en la provincia de San Antonio, luego de capturar un extraño ejemplar conocido como Pez Dragón o “demonio de profundidad”, especie que habita a grandes profundidades oceánicas y que pocas veces llega a manos humanas.
La captura se produjo a bordo del bote “Abuelita Linda”, tripulado por los pescadores Brayan Marín, Claudio Álvarez, Franco Urbina y Daniel Ibarra, quienes se encontraban faenando merluza común (Merluccius gayi) a unas 10 millas marinas (20 km) de la costa, a profundidades de entre 150 y 200 metros. Al llegar a tierra, mientras revisaban las redes, se percataron de la extraña especie y decidieron preservarla.
Gracias a la gestión de un colaborador, los pescadores donaron el ejemplar al profesor y naturalista José Luis Brito Montero, de la Fundación Relicto, con el fin de que sea estudiado, conservado y exhibido con fines educativos.
Según Brito, el Pez Dragón de profundidad es un depredador abisal que se caracteriza por su cuerpo alargado y aplanado, una gran boca con dientes afilados y su capacidad de producir luz mediante órganos bioluminiscentes. Estos fotóforos, distribuidos en su cabeza y a lo largo de su cuerpo, le permiten atraer presas en la completa oscuridad del océano, donde la luz solar no llega y las presiones son extremas.
El ejemplar encontrado en El Quisco mide 22 centímetros de largo y presenta alrededor de 20 órganos de bioluminiscencia a cada lado de su cuerpo. De acuerdo al especialista, especies como Stomias boa o el Pez Dragón Negro (Idiacanthus atlanticus) forman parte de este grupo de peces altamente adaptados a la vida en profundidades que van desde los 200 hasta más de 3.000 metros bajo la superficie.
La Fundación Relicto informó que el ejemplar pasará a formar parte de sus colecciones educativas, aportando al conocimiento científico y a la divulgación sobre la biodiversidad de las profundidades marinas.
